06.07.2026
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Philipp Lahm critica el rendimiento de Alemania en la Copa del Mundo y pide restaurar la identidad

Germany are no longer a tournament team and must reconnect with our own identity | Philipp Lahm

La reciente eliminación de Alemania en la Copa del Mundo marca la tercera salida temprana consecutiva, dejando a muchos, incluido Philipp Lahm, en estado de incredulidad. El exjugador enfatiza la necesidad de continuidad dentro de la selección nacional, un concepto que parece haberles eludido durante la última década. Argumenta que la filosofía futbolística en Alemania sigue siendo incierta, con cambios frecuentes en tácticas y roles de jugadores que obstaculizan el desarrollo.

Históricamente, el éxito del equipo alemán se ha basado en roles de jugadores claramente definidos y una jerarquía establecida. Sin embargo, Lahm señala que esta estructura esencial estuvo ausente durante el torneo. Observó una preocupante falta de control en los partidos, especialmente en el mantenimiento de la posesión y la construcción efectiva del juego.

Alemania solía ser considerada unTurniermannschaft(“equipo de torneo”), conocido por encontrar su ritmo a medida que avanzaban las competencias. Sin embargo, Lahm insiste en que esta característica se ha desvanecido, señalando que el equipo ha mostrado regresión con cada partido. Cita el abandono de estrategias prometedoras, como la utilización de Deniz Undav como suplente, a pesar de su efectividad en juegos anteriores.

Para ilustrar su punto, Lahm ofrece dos recomendaciones que cree podrían haber mejorado el rendimiento del equipo. Afirma que Joshua Kimmich, quien juega como mediocampista para el Bayern Múnich, debería haber sido utilizado en el mismo rol para la selección nacional. Además, destaca el potencial de Florian Wirtz y Kai Havertz, abogando por que Wirtz juegue central detrás de Havertz para maximizar sus fortalezas.

Lahm critica la tendencia de Nagelsmann a alterar formaciones con demasiada frecuencia, señalando que equipos exitosos como España y Francia mantienen patrones de juego consistentes. Argumenta que, si bien las variaciones tácticas pueden ser beneficiosas, deben implementarse solo cuando el equipo ha establecido orden y claridad.

The Germany head coach Julian Nagelsmann walks off the field head down in disappointment after his team lose on penalties to Paraguay in the last 32 of the 2026 World Cup.

Otro aspecto de preocupación para Lahm fue la toma de decisiones de Nagelsmann, particularmente en el último partido de grupo contra Ecuador, donde cambió formaciones a pesar de que el juego no tenía consecuencias. Tales alteraciones envían señales confusas al equipo, y cada rotación debería servir idealmente a un propósito claro.

A pesar de la decepción, Lahm expresa cierto optimismo respecto a la unidad del equipo frente a la adversidad. Observó que los jugadores se apoyaron mutuamente en lugar de buscar culpables, con Antonio Rüdiger, por ejemplo, elogiando a sus compañeros Jonathan Tah y Nico Schlotterbeck. Esta solidaridad es una base positiva para la recuperación futura.

Defiende a los jugadores actuales contra las acusaciones de falta de la actitud correcta, contrastando su compromiso con la desastrosa actuación de la generación ganadora de la Copa del Mundo de 2018. Lahm ve a los jugadores actuales esforzándose por dar lo mejor de sí, afirmando que el costo emocional del fracaso es evidente, particularmente en las reflexiones de Kimmich después del torneo.

Los jugadores de hoy se han desarrollado como jugadores de sistema dentro de las academias juveniles, donde el fútbol se ha convertido en una profesión desde su adolescencia. Las demandas del fútbol moderno requieren un fuerte liderazgo para ayudar a navegar estas complejidades.

Germany’s players, including Oliver Baumann, Jonathan Tah and Leon Goretzka, sit in the dugout contemplating their loss on Paraguay to penalties in the last 32 of the 2026 World Cup.

Lahm también enfatiza la necesidad de dar a la próxima generación una oportunidad justa, expresando su preocupación de que los entrenadores a menudo regresan a confiar en los ganadores de la Copa del Mundo de 2014, lo que podría sofocar el crecimiento de nuevos talentos. Cita a Argentina y Francia como ejemplos de equipos que integran exitosamente jugadores establecidos mientras fomentan nuevos talentos, sugiriendo que Alemania puede lograr resultados similares con el liderazgo adecuado.

En las últimas tres Copas del Mundo, el cuerpo técnico alemán, incluidos Joachim Löw, Hansi Flick y Julian Nagelsmann, ha luchado por obtener resultados. Lahm cree que el problema no radica en los jugadores, que están compitiendo en los niveles más altos de Europa. Señala que solo Francia posee un nivel de talento superior al de Alemania, y enfatiza la importancia de que la selección nacional refleje a la nación que representa.

Se lamenta de que la interrupción en el desarrollo del equipo ha dejado a los aficionados desilusionados, ya que luchan por identificarse con un equipo que ya no se siente cohesionado. Lahm reflexiona sobre la camaradería de su época, llena de recuerdos compartidos y éxitos, que teme que los jugadores actuales no experimenten.

A medida que surgen discusiones sobre el futuro de Nagelsmann y posibles sucesores, Lahm insiste en que primero deben abordarse los problemas fundamentales que enfrenta el fútbol alemán. El país necesita determinar su identidad futbolística, enfatizando.

The Germany goalkeeper Manuel Neuer stands looking disappointed as his team lose on penalties to Paraguay in the last 32 of the 2026 World Cup.

“Somos Alemania. Tenemos nuestra propia cultura, nuestra propia forma de fútbol. Deberíamos reconectarnos con nuestra identidad.”

Concluye con un llamado a la convicción para avanzar.

La columna de Philipp Lahm fue producida en colaboración con Oliver Fritsch en la revista en línea alemana Die Zeit.

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